jueves, 27 de octubre de 2011

UN AÑO SIN…

Para algunos…El chirolita de Duhalde, el presidente del 22 por ciento, el presidente para un año, el desaliñado, el de la libreta de almacenero, el del discurso confrontativo, el loco, el del irritante saco cruzado sin abrochar, el de los mocasines, el que seseaba, el montonero, el que con él se vino el zurdaje, el que entró por la ventana, el demagogo, el autoritario, el que “se robó la bandera de los derechos humanos”, el que había que tirar del tren.


Para nosotros, los trabajadores y el pueblo…El que no dejó sus principios en la puerta de la casa rosada, el que no reprimió las protestas, el que recibió a las abuelas y a las madres, el que pasó a disponibilidad a la plana mayor de las fuerzas armadas, el que derogó las leyes de punto final y obediencia debida, el que pidió perdón en nombre de la democracia por la vergüenza de haber callado durante 20 años tantas atrocidades, el hijo de las madres y de las abuelas, el que bajó los cuadros, el que iluminó la ESMA, el de la transversalidad, el de la inclusión, el que nos devolvió las paritarias, el que terminó con la mayoría automática en la corte suprema, el que recuperó el Correo Argentino, el que creó AYSA, el que estatizó los astilleros Tandanor, el que derogó la ley de reforma laboral, el de la redistribución del ingreso, el que hizo crecer al país al 8 por ciento anual, el que terminó la dependencia con el Fondo Monetario, el que repatrió científicos, el que bajó la desocupación del 18 al 8 por ciento, el de la ley de educación nacional, el que elevó el presupuesto para educación, el que enfrentó al monopolio, el que preguntó ¿qué te pasha Clarín… estás nerviosho?, el que bregó por la unidad Latinoamérica, el que le dijo no ALCA, el primer secretario general de la Unasur, el que seguían los pibes, el que reinstaló la política en el centro del debate como herramienta de transformación, el que terminó su presidencia con el 70 por ciento de aprobación, el que hizo volver a soñar a la Argentina.


Néstor, tu Néstor, mi Néstor, o como escuché por ahí, el Néstor colectivo.


Nos dejó a los militantes en el centro del proceso, nos dejó a los trabajadores con la esperanza renovada, con el orgullo de clase y las herramientas para alcanzar nuevas conquistas. Dejó pibes con ganas de participar, de comprometerse. Dejó un pueblo de pie, dejó un pueblo feliz.


Néstor, tu Néstor, mi Néstor, el que con su ausencia llenó la plaza, el que nos hizo llorar como chicos y abrazarnos entre desconocidos para mitigar un poco el dolor.


Néstor, el que su nombre es sinónimo de inclusión social.


Néstor, el que se refleja en cada uno de los rostros de los miles de pibes que abrazan el compromiso, la solidaridad y la militancia como estandarte de lucha.


Néstor, el que no enterramos, sino que lo sembramos, como dicen las madres y las abuelas.


Néstor… el que hizo bandera.


Por eso, hoy como hace un año, su pueblo lo extraña y lo llora, pero canta sabiendo que…

¡¡¡Néstor no se murió… Néstor no se murió… Néstor vive en el pueblo la p…!!!



SECRETARIA DE PRENSA

CTA MATANZA

PORQUE OTRA COMUNICACIÓN ES POSIBLE