domingo, 25 de abril de 2010

Entrevista a Hugo Yasky, secretario General de la CTA a nivel nacional


Apenas se traspone la puerta de ingreso a la sede de Ctera, en calle Chile al 600 del porteño barrio de San Telmo, uno encuentra un retrato del docente villamariense desaparecido Eduardo Requena. Un poco más allá, en una de las oficinas, el secretario General de la Central de Trabajadores Argentinos, Hugo Yasky, aguarda al periodista de EL DIARIO... Y sobreviene el diálogo, en vísperas de la llegada de una comisión de la OIT que abordará el tema de la personería.


-La CTA se sumó a otras organizaciones en la marcha para exigir la inmediata puesta en vigencia de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

-Orgánicamente el conjunto de la CTA viene impulsando desde hace tiempo, en el marco de la Coalición para una Comunicación Democrática una nueva ley que finalmente se pudo lograr, luego de un proceso bastante trabajoso y muy participativo, rico en aportes de distintos sectores sociales. Y hoy nos encontramos con el hecho insólito de que una jueza en Mendoza, en el feudo de Vila-Manzano en el término de multimedios, traba la aplicación de la ley. Es decir, una jueza que supuestamente estaría para hacer cumplir las leyes de la democracia termina con su accionar favoreciendo la vigencia de una ley de la dictadura; un contrasentido total que justifica, por supuesto, la marcha del jueves pasado. Nosotros fuimos con mucho entusiasmo porque sabemos que quizás la única manera, o la única herramienta para remover este tipo de obstáculos, sea la movilización popular.

-Hace unos días fue presentada la Agrupación Germán Abdala de la CTA. ¿A qué obedece esta suerte de línea interna?

-Hubo un acto multitudinario, se hizo en el Club Atlético Lanús en un microestadio donde hubo más de 5.000 compañeros de todo el país, con una representación que abarca todo el espectro de organizaciones, prácticamente, que tiene la CTA, y fue el lanzamiento de una corriente nacional que forma parte de lo que originariamente fue la “Germán Abdala”, que fue la agrupación que nos cobijo a los que constituimos la CTA, pero que hoy, digamos, tiene por lo menos dos espacios muy visibles: uno, el de los que propugnamos desde esta corriente que hemos denominamos CTA de los Trabajadores seguir avanzando en el camino por el que viene progresando nuestra central desde los últimos cuatro años, que le permitió asumir un espacio de representación de los trabajadores, pelear por políticas públicas que durante mucho tiempo reclamamos a gobiernos neoliberales que nunca lo tuvieron en su agenda, como por ejemplo la asignación universal por hijo, la reestatización del sistema jubilatorio, la recuperación de Aerolíneas, la política de reactivación de paritarias, etcétera, y que hoy tenemos la posibilidad de ver como avances concretos. Es decir, nuestra mirada, desde el espacio que nosotros protagonizamos, es que la central tiene que seguir creciendo, que hoy está en términos políticos en un período de adultez que no la podemos convertir en una central meramente testimonial, que vaya a la cola de sectores políticos y representativos y fundamentalmente que sea capaz de generar iniciativas que la sigan colocando como expresión de los intereses de los trabajadores. El acto de Lanús fue la presentación en sociedad de este espacio que en el proceso electoral que tiene como fecha el 23 de setiembre pretende ratificar en líneas generales la política de la actual conducción.

-¿En qué situación están los trámites para conseguir la personería jurídica que la Central viene peleando desde hace tanto tiempo?

-Estamos en un buen momento, porque el 3 de mayo, justamente, va a llegar a Buenos Aires la comisión de expertos que el Comité de Libertad Sindical decidió enviar a la Argentina, a pedido del propio Gobierno argentino. El Gobierno argentino, para evitar que hubiera una especie de declaración sancionatoria por las continuas y permanentes dilaciones frente a este tema, optó por el camino de solicitar el aporte de la OIT para encontrar algún tipo de salida legislativa y esto nos pone a nosotros en una situación óptima desde el punto de vista de la presión que creemos necesario hay que seguir ejerciendo para lograr un solución efectiva, a la demanda de personería y libertad sindical. El día 3 de mayo va a estar acá esa comisión. Tiene por objeto reunirse con los legisladores, sobre todo creo que lo realizará con la comisión de Trabajo, se va a reunir luego con el Ejecutivo, tengo entendido que con el Ministro de Trabajo, con las dos centrales sindicales y tiene en la agenda una reunión con la Corte Suprema de Justicia. Van a ser sucesivas reuniones que van a tener a esa comisión trabajando durante una semana en Argentina, y esperamos que al regreso a Ginebra, en el lapso de un mes, se expida enviando la propuesta de lo que sería en líneas generales un proyecto de ley que pueda poner en sintonía lo que resolvió la Corte Suprema, con la Legislación actual, lo cual sería un paso muy grande, porque más allá del pedido de personería gremial, específicamente lo que habría que resolver es otorgarle paridad de derechos, tal cual lo plantea la OIT, a los trabajadores que están en organizaciones con personería y a los que están en organizaciones sin personería. Con lo cual, el tema, en sí mismo, de la personería, pasaría a ser una cuestión simbólica, abstracta, porque teniendo los mismos derechos, ya no sería el problema de carecer de personería, porque tendríamos el garantismo sindical que reconoce la OIT. Estamos en ese punto de la pulseada.

-¿Existe la posibilidad de una fractura de la CTA?

-Creo que siempre sobrevuela ese fantasma, más en los momentos como los que se está viviendo en nuestro país, donde efectivamente hay divisoria de agua en el campo popular, donde uno ve que la centro izquierda esta agrietada, que la CGT ha tenido un desprendimiento que es el sector de Barrionuevo, que en distintos partidos políticos también hay situaciones cismáticas y la CTA tensionada por las distintas miradas y lecturas que se hacen no solamente de la etapa histórica que se vive en Latinoamérica, sino también de la relación con el Gobierno, el papel que juega una central, el papel de los liderazgos, de esa tendencia a considerar que la CTA es pertenencia de tal o cual aparato sindical..., todo eso genera condiciones como para que hayan crujidos hacia adentro, como para que se tensionen mucho las posiciones con vistas a la discusión de la próxima lista y, por supuesto, el riesgo de la fractura está presente. Yo, de todas formas, soy optimista. Creo que incluso llegado el caso estamos en condiciones de ir a una elección, que haya voto directo y que haya una nueva conducción que tenga el aval de las mayorías, que esté legitimada por el voto directo, sin que esto necesariamente signifique que se vaya a desembocar en una ruptura. No creo que nadie que tenga dos dedos de frente quiera asumir el costo político de ser el responsable de semejante barbaridad.

-De cara al Bicentenario y como docente, ¿cómo ve la educación hoy en nuestro país?

-Estamos también en un momento clave y de necesarias definiciones porque, como ustedes recuerdan, la Ley de Financiamiento Educativo tenía vigencia por cinco años. Empezó a regir en el 2005 y termina su vigencia en el 2010. Hubo un avance importante, pese a que muchos criticaron de cómo se aceptaba que en cinco años fuera creciendo gradualmente un 20% año por año la inversión educativa. Algunos decían que tenía que hacerse en dos meses, no en dos años. Lo cierto que nosotros creemos que los cambios son graduales y que más vale pájaro en mano que cien volando. Tenemos tanta experiencia en hablar de los pájaros que vuelan pero no ver nunca un pájaro en la mano. Nos parece que fue importante, y los hechos los refrendan porque la Argentina llegó al 6% de su PBI invertido en educación, cosa que hace cinco años hubiera parecido una utopía. Sin embargo, así como hay que reconocer que hubo avances, también hay que decir que fueron insuficientes. Y las pruebas están al canto, porque seguimos teniendo conflictividad, seguimos teniendo enormes carencias y fundamentalmente, enormes desigualdades entre las provincias o jurisdicciones, pero también dentro de cada provincia. Porque muchas veces la escuela pública que funciona en el barrio humilde tiene condiciones mucho más carentes que la escuela pública que funciona en un barrio un poco más acomodado. Esto quiere decir que hace falta más financiamiento, que el 6% no alcanza.

-Unesco propone como ideal un 8%…

-Hace 20 años Unesco planteaba un 6% y ahora propone entre un 8% y un 9%.

-Me decía que conoce el caso de EL DIARIO del centro del país como empresa periodística recuperada por sus trabajadores...

-Sí, y creo que marca un gran avance, en términos de construir una nueva cultura social; terminar con esta idea que la propiedad y todo lo privado es mejor, más eficiente, está en condiciones de generar rentabilidad, etcétera. Esta experiencia de Villa María, en este caso una empresa gráfica, y otras tantas que ha habido en el país, demuestra que los trabajadores pueden tomar en sus manos la conducción de una empresa, hacerla rentable, eficiente, hacerla funcionar con un criterio de propiedad cooperativa o social que yo creo supera y nos plantea a futuro el desafío de pensar, quizás, que a gran escala se podría reproducir en una sociedad mucho más justas y sobre todo, mucho más cercana al ideal distributivo que todos tenemos. Así que de mi parte, le mando felicitaciones por la experiencia, que sumamos en ese camino de construir una nueva cultura.

F: El Diario del centro del país.

PORQUE OTRA COMUNICACIÓN ES POSIBLE