martes, 11 de mayo de 2010

LA CTA CONCRETÓ UNA MASIVA MARCHA AL CONGRESO POR LIBERTAD Y DEMOCRACIA SINDICAL



Mas de 15 mil trabajadores y trabajadoras de la Central demostraron el 6 de mayo la voluntad inquebrantable en su reclamo por libertad y democracia sindical y reafirmaron una vez más su autonomía de los patrones, los gobiernos y los partidos políticos. La marcha, convocada bajo el lema "En la Argentina no somos todos iguales”, se dio en el marco de la visita que realiza a nuestro país una comisión de expertos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)

Con los bombos y las banderas de las distintas organizaciones que integran la CTA también llegó el sol a la tarde porteña. Y en la Avenida Callao, frente al Congreso Nacional, se pudo escuchar nuevamente el unánime reclamo de los trabajadores y trabajadoras de cientos de organizaciones que luchan por el reconocimiento gremial. Estaban los estatales, los docentes, los judiciales, trabajadores del neumático, profesionales de la salud, actores, visitadores médicos, de la industria cinematográfica, autogestionados, de los barrios y de distintas organizaciones sociales que hicieron el aguante a sus compañeros motoqueros, pilotos, trabajadores de la salud, los del subte, los mineros, fileteros, telefónicos, gastronómicos, de comercio y de otros tantos sindicatos de la actividad privada que cuentan con la simple inscripción gremial.

La marcha fue convocada aprovechando la presencia de una delegación de la OIT, proveniente de Ginebra (Suiza), que el martes 4 de mayo mantuvo una reunión de dos horas y media con la Mesa Nacional de la CTA y que prevé, además, encuentros con representantes del Poder Ejecutivo, de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la CGT y sectores empresariales, entre otros.

Acompañaron la marcha y el acto los diputados nacionales Martín Sabatella, Graciela Iturraspe, Ariel Basteiro, Vilma Ibarra y el legislador por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Francisco "Tito" Nenna, entre otros.

A su turno, el representante de los trabajadores del subte de la Ciudad de Buenos Aires, Néstor Segovia, enfatizó: “Estamos frente a este Congreso al que los argentinos votamos para que representen nuestra democracia. No vamos a parar hasta lograr el reconocimiento y la personería gremial”.
Por su parte, Juan Caccamo, Secretario General del Sindicato Independiente de Mensajeros y Cadetes (SIMECA-CTA), reconoció que “nosotros, mejor que nadie, sabemos de los aprietes, las represiones, las entregas y las traiciones a las que somos sometidos todos los días a lo largo y ancho del país. Nosotros en SIMECA sufrimos en carne propia el desprecio y el ninguneo por parte del Gobierno nacional. Podría haber dado un ejemplo el año al otorgarnos la personería gremial que tanto peleamos, que tanto sufrimos compañeros que tenemos caídos. Y no. Eligieron a los mismos de siempre, a un conjunto de papeles, a un expediente y a la misma estructura vacía que entregó a lo largo de los años a todos los trabajadores”.

Pedro Wasiejko, Secretario Adjunto de la Central, manifestó: “La CTA, si bien pide y merece la Personería Gremial, que le corresponde por derecho y por justicia, es una realidad a pesar de eso. Porque va a seguir creciendo, movilizando, construyendo de una punta a la otra del país y se va a convertir cada día en una fuerza cada vez más grande, que tiene la voluntad y la capacidad para garantizar en nuestro país que no haya retroceso en el orden democrático y que en ese sentido se pueda avanzar en la redistribución de la riqueza”, dijo el dirigente del neumático.

Y concluyó: “A nadie se le ocurre discutir cómo se organiza la Unión Industrial, la AEA, la Sociedad Rural o la APyME. Ellos tienen derecho a organizarse como les parezca. Pero parece que los trabajadores no. Los empresarios tienen derecho a opinar a dónde van los trabajadores; el Ministerio de Trabajo tiene derecho a opinar sobre el encuadre. Y los trabajadores ¿dónde están? ¿dónde se escuchan sus opiniones y sus decisiones? Por eso tenemos que seguir construyendo organizaciones fuertes, sólidas, con poder para discutir todas estas cuestiones”.

Finalmente, y para cerrar el acto, el Secretario General de la CTA, Hugo Yasky, remarcó: “Que la OIT haya enviado a Cleopatra Dumbia, a Horacio Guido y a Eduardo Bredo, que hayan estado esos referentes de la OIT que representan el máximo nivel político de la Organización, reunidos más de tres horas con la conducción de la CTA y con representantes de 22 organizaciones que al igual que nosotros luchan cada día por el reconocimiento, por la personería, la igualación de derechos y el despido sin causa, que eso haya pasado es mérito de la histórica lucha de quienes dijimos que se puede construir un sindicalismo de clase, con historia de lucha y con presencia de compromiso por la distribución de la riqueza”.

“Nosotros creemos en la autonomía. La clase trabajadora y sus organizaciones no tienen que ser la correa de transmisión del Gobierno, de los partidos políticos y mucho menos de los intereses patronales de los grupos empresarios. Esa autonomía es la que nos da la posibilidad de imaginar un destino distinto. Para nosotros la autonomía es un principio irrenunciable. A veces algún periodista dice si la CTA para obtener la personería gremial se tiene que acercar más o menos al Gobierno. No se equivoquen: la personería gremial, la libertad sindical es un derecho que la clase trabajadora tiene que conquistar con la lucha. No es una gracia. Como decía Eva Perón, los derechos se conquistan luchando en la calle, movilizados”, agregó.

Y finalizó: “Que se tenga en claro: ser autónomos, y no ser neutrales, no significa ser alcahuetes de las medidas que van en contra de los intereses populares. Por eso reclamamos distribución. Y no habrá distribución de la riqueza con un decreto firmado desde arriba ni firmado por las patronales. La distribución de la riqueza va a ser posible si hay una fuerza social organizada que pueda dar una pelea, palmo a palmo, en un largo proceso, que no se va a hacer en un día ni en un año y que quizá nos lleve la vida a los que estamos acá, pero que se va a realizar a condición de que haya dos cosas: unidad del campo popular y organización con autonomía de la clase trabajadora”.

Desde 1998, la Central de los Trabajadores de la Argentina (CTA) viene desarrollando diversas iniciativas ante los gobiernos de nuestro país, pero también ante entidades extranjeras y la Organización Internacional de Trabajo (OIT), reclamando mayor libertad y democracia sindical, además de la necesidad impostergable de dar a la CTA el reconocimiento de la personería gremial. Ya van 12 años sin respuestas.
El conjunto de los trabajadores espera, en virtud de los años de lucha, una respuesta que garantice la libertad y democracia sindical en nuestro país.

PORQUE OTRA COMUNICACIÓN ES POSIBLE